Tras 50 años en nuestras aguas, muere “Caribe”: un llamado a proteger los manatíes de Puerto Rico
El manatí, que podría ser el más longevo documentado en la isla, fue encontrado sin vida en Yabucoa. Su muerte recuerda la importancia de proteger a una especie en peligro de extinción.
Redacción Digital
· 2 min de lectura

Durante aproximadamente cinco décadas, un manatí conocido como “Caribe” habitó las aguas de Puerto Rico. Sin embargo, su historia llegó a su fin tras ser encontrado sin vida en el Puerto de Yabucoa, con lesiones provocadas por el impacto de una embarcación.
El Centro de Conservación de Manatíes del Caribe confirmó que el ejemplar, un macho adulto de aproximadamente 10 pies de largo, podría ser el manatí más longevo documentado en Puerto Rico.
Una historia de 50 años que deja una lección
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Caribe no era un ejemplar desconocido para los investigadores. Décadas atrás había sido evaluado por el doctor Antonio Mignucci y biólogos del Servicio Geológico de Estados Unidos como parte del Proyecto Sirenia.
Las marcas particulares de su cola permitieron identificarlo nuevamente, esta vez después de su muerte.
Según los resultados preliminares de la necropsia, el manatí presentaba lesiones graves en la cabeza compatibles con el impacto de una embarcación de gran tamaño.
Aunque también padecía condiciones de salud crónicas, los especialistas identificaron el impacto como la causa principal de su fallecimiento.
¿Por qué debemos proteger a los manatíes?
Los manatíes forman parte de la vida marina de Puerto Rico y están clasificados como una especie en peligro de extinción.
De acuerdo con el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), se estima que entre 600 y 700 manatíes habitan en las aguas del archipiélago.
Estos mamíferos marinos se desplazan lentamente y suelen permanecer cerca de la superficie, lo que los hace especialmente vulnerables a los impactos de embarcaciones.
Además, enfrentan otras amenazas, como la contaminación, los desperdicios plásticos, las redes de pesca y la pérdida de su hábitat natural.
Pequeñas acciones que pueden salvar vidas
La muerte de Caribe representa una oportunidad para recordar que disfrutar del mar también implica proteger a las especies que lo habitan.
El DRNA recomienda reducir la velocidad de las embarcaciones en zonas donde viven manatíes, mantenerse atento a su presencia, evitar arrojar basura o materiales de pesca al agua y observar a estos animales a distancia, sin perseguirlos ni tocarlos.
Si una persona encuentra un manatí herido, varado o en peligro, puede comunicarse con el Cuerpo de Vigilantes del DRNA al 787-999-2200, extensiones 2910 o 2911, o llamar al 911.
La historia de Caribe nos recuerda que nuestras aguas son el hogar de especies que necesitan protección. Cuidar el mar también significa cuidar las vidas que lo habitan.
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